Cómo es nuestra escuelita
No es una escuela con notas ni con matrícula. Es un lugar donde se reúne gente practicando el arte, la música, el baile — aprendiendo a aceptarse, a no mentirse, a intentarlo. Se resume en cuatro aprendizajes, de mayor a menor prioridad:
1. Aprender a amar
No el amor de pareja. El primero de todos los principios.
"El amor para mí es el primero... hay que aprender, para mí, a mantenerlo, a seguir con el amor, seguir amando, no de repente empezar con el odio."
2. Aprender a sanar
La salud entendida desde la raíz emocional, no solo la física.
"Yo creo que la enfermedad viene mucho por el miedo, por la rabia, por la pena. Hay que saber sanar."
3. Aprender a usar el dinero
El tercer pilar, y el que menos debería pesar.
"Que el dinero se transforme, que sea una herramienta, que todo el mundo tenga lo normal... para ganar dinero tenemos que trabajar, y la mayoría de los trabajos son decadentes, no protegen ni a las personas, ni a los animales, ni al planeta."
4. Aprender a vivir
Un cuarto bloque, añadido "por si acaso" — el que sostiene a los otros tres en el día a día.
Acompañamiento emocional con Nora
Como parte de este aprendizaje, cualquiera que pase por la casa puede hablar de forma individual y gratuita con Nora, el acompañante de inteligencia artificial emocional de Me Growth — pensada para escuchar, acompañar y ayudar a entenderse un poco mejor, como educadora emocional.
De momento solo está disponible en español. El plan gratuito da acceso a un par de sesiones individuales a la semana, sin necesidad de tarjeta ni de pagar nada.
Nota para Marta: esto está pendiente de que lo confirmes tú — en principio lo ofrecemos así, gratuito para quien pase por la casa, pero dime si prefieres cambiar el texto o dónde aparece. Es un acompañamiento educativo y no sustituye la atención profesional en salud mental.
El arte, en cada rincón




Una casa, una familia temporal
Esto es una escuela, y en una escuela no todo el mundo saca sobresaliente — pero se fomenta el esfuerzo. Los peregrinos que pasan tienen aquí lo básico; pero lo más importante, dice Marta, es la gente que convive en la casa en cada momento:
"Somos eso: lo que estamos ahora mismo aquí. Es como una familia temporal."